necesitamos hablar sobre menstruación, ya!

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just bleeding

Cuando llega ese momento del mes, la mayoría de nosotras compramos tampones, tomamos ibuprofeno y esperamos a que se nos pase. Todavía no comprendemos que se puede conocer mucho sobre nuestro cuerpo a través de nuestro periodo. De eso se trata el Mindful Menstruation Movement (Menstruación a Conciencia), una movida que nos ayuda a interpretar cada momento de nuestro ciclo y no solo el sangrado. La idea es dejar de resentir nuestra naturaleza y empezar a leer las señales que nos envía sacando el mayor provecho de cada instancia. ¿Sabías que justo después del primer día de sangrado tenés más energía y sos más sociable? Aunque no lo creas, es esta etapa del ciclo donde fluye más energía. El mejor momento para iniciar proyectos es al comienzo de la ovulación ya que suele despertar nuestro costado más creativo. La última etapa - la del horror - es conocida como PMS (Síndrome Pre Menstrual) y es cuando más sufrimos los dolores corporales y desgaste físico. Aunque decidas quedarte en la cama mirando Netflix y comiendo cosas dulces, es un buen momento para la introspección y reflexión ya que estamos conectadas con las emociones y poseemos mayor apertura al universo de lo sensible. Otras herramientas que nos ayudan a vivir nuestro ciclo y sacar lo mejor de él son la alimentación y el ejercicio. Las grasas "buenas" (palta, frutos secos, aceite de oliva) funcionan muy bien durante el PMS para evitar los atracones de azúcar, que al final del día nos van a generar más mareo emocional. Cuando te viene, es mejor evitar los ejercicios físicos de mucha intensidad y optar por salir a caminar, elegir una clase de yoga más suave o dedicarte a descansar un poco. Dale un respiro a tu cuerpo y durante este momento del mes cuidalo más que nunca. Al conocer cada etapa de nuestro ciclo y como nos afecta de forma tanto física como emocional, nos empezamos a amigar con la idea de ser mujer. Somos seres humanos que sangramos una vez por mes durante una buena parte de nuestra vida y lo hacemos porque así lo quizo la naturaleza. Es la sociedad la que nos obliga a ver la menstruación como un monstruo maligno que escondemos en nuestra ropa interior. No es casual que entre mis amigas se haya popularizado el termino"Monstruación".

A través de la historia podemos conocer como "la regla" siempre aterrorizó al sexo opuesto y a las mismas mujeres. La idea de la mujer limpia, tanto en el sentido literal como en el metafórico, es promulgada por muchas religiones. Aún hoy existen culturas que echan a la mujer que está menstruando de su propia casa. Podríamos afirmar que el tema sigue siendo bastante tabú y el pánico de "la primera vez" todavía nos acecha. Jóvenes feministas han enfrentado la temática generando desde obras de arte hasta posteos en sus redes sociales naturalizando el ciclo femenino. Las fotógrafa Petra Collins diseñó una remera con una vagina sangrando que generó controversia, al igual que las fotos de Madison Beer en la playa con un impecable traje de baño blanco y una mancha de sangre. En su momento Madison recibió comentarios negativos y sufrió de cyber bulling debido a su "incidente". Su respuesta fue concreta; soy mujer y estoy orgullosa de serlo. Los tampones no siempre funcionan a la perfección! En Estocolmo se desató la polémica debido a una exposición de arte realizada por Liv Strömquist en las galerías del subte. Sus dibujos en blanco y negro destacan la macha roja entre las piernas de una mujer bajo el lema "Está todo bien, solo estoy sangrando". Catalogadas como innecesarias tanto por hombres como mujeres, las ilustraciones del subte me recuerdan a la publicidad honesta que mostraba un liquido rojo en lugar de azul en un comercial de toallas femeninas. La respuesta de la sociedad fue en su mayoría negativa. Muchos se indignaron y la frase "Me parece innecesario" protagonizó las discusiones sobre el tema. Me resulta poco saludable indignarnos por algo que vivimos todos los meses y es parte de nuestra naturaleza.

La menstruación es festejada. Muchas hemos escuchado con incomodidad la frase "Hoy se hizo señorita" o muertas de vergüenza tuvimos que ir a pedir un tampón a una compañera de clase, siempre en voz baja. Porque los varones son los menos instruidos sobre el tema, y si bien la condición menstrual es celebrada por su capacidad de reproducción, también nos obligaron a ocultarla, escondiendo nuestra propia naturaleza. Las enseñanzas sobre el tema son prácticamente nulas y ni hablar de la educación hacia los hombres que nunca fueron invitados a conocer sobre el tema. La primera vez que nos vino muchas de nosotras no entendíamos nada. Algunas se asquean, otras entran en pánico y son pocas las que saben de qué se trata todo esto y pueden atravesarlo con cierta gracia. 

Las mujeres hablamos mucho sobre ser mujeres. Temas antes extremadamente tabú hoy pueden discutirse en una cena. Sin embargo, cuando salimos del círculo íntimo, resulta vergonzoso e incómodo hablar abiertamente sobre la menstruación. Para pedir un tampón o pedir el día en el trabajo por tener dolores menstruales hay que bajar la voz y peor aún, la cabeza. Pero ya no más. Es hora de conocer nuestro cuerpo, respetar su naturaleza y sacarnos de la cabeza la idea que llevamos un monstruo sangrando entre las piernas. No es más que una vagina, chicas. 

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Fotografía de portada por Violeta Capasso

 

jimo soriano